MARTES 13, superstición popular
"Ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes", entre otros, este refrán se suele recordar cada vez que un martes cae en 13. El 13, parece ser que es un número que tradicionalmente ha sido considerado por algunos como aciago o de mala suerte, lo que unido al martes -en la época romana, el dios de la guerra era Marte- siendo considerado como de mal agüero iniciar cualquier empresa en ese día de la semana.
Hay distintas variantes, en lo que a refranes se ... (ver texto completo)
Cuando era niño y pasaba el verano con mis abuelos, en la plaza solían poner cine al aire libre (por supuesto, mudo) y hacer títeres. Los niños también nos sentábamos en el suelo y los mayores acudían con sus sillas con asiento de paja.
La piscina naturquiero ver la piscina natural de la Badíaal
Que Pena me da que el foro haya tirado la toalla, yo no puedo escribir me cuesta mucho. Pedro yo no se que te ha pasado, pero no me importa, lo que estoy segura es que fuieste el mejor.! TE NECESITAMOS! Mily
Hola! Buenas noches a todos, alguien save cuando empiezan las obras de la carretera?
¿Hay muchos pinares?
nuevo benidorm el torno
¿Hay hospedaje?
Ya regresó y la fiesta terminó. Que te vaya bien cabezón.
Yo. E. Estado. En. Esa. Casa es. Muy. Acojedoras
fIESTAS PATRONALES DE ESTE AÑO
Ahora que se acerca San Ramón os deseo a todos los cerruos que paséis unas felices fiestas en nuestro querido pueblo de El Cerro uno de los más bonitos al menos para todos nosotros
TORTUOSAS CALLES

Puertas de roble, doble hoja; portillos de día abiertos, de noche, con cancela ¡Atranca la puerta! Decían. Quedaba el patio sellado, tras la puerta, un listón de madera u trozo de rama gruesa, un mal palo elegido que descansaba en sendas oquedades; enyugado el paso nocturno queda firme el descanso. La llave nunca se echaba, de no ser muy larga la ausencia; a quien venía en deshora, permitía el vacío, llegar donde ésta quisiera. Pues no hallaría gran motín, ni si quiera en la despensa. ... (ver texto completo)
CALLEJÓN DE RECUERDOS

Vivíamos frente al palacio, en una circunstancial placita; una í griega de vicisitudes latinas. Caía, tal embudo, estrechándose una pendiente que, rara vez, se hallaba seca; siempre la sorprendí húmeda, bien de aguas u orines de volcadas bacinillas. Transitaban las serranas jóvenes, las vetustas y torpes niñas; mozos y mozas que atajaban cántaros, botijos; toda arcilla. Jarrones y ánforas latosas, cestas, banastas… Un popurrí de envases repletos: casi siempre de ropa sucia. ... (ver texto completo)
¿Por aquí hay muchos arroyos?
un mont