REFRÁN POPULAR:
Una hora duerme el gallo;
dos, el caballo;
tres, el santo;
cuatro, el que no es tanto;
cinco, el caminante;
seis, el estudiante;
siete, el peregrino;
ocho, el capuchino; ... (ver texto completo)
Una hora duerme el gallo;
dos, el caballo;
tres, el santo;
cuatro, el que no es tanto;
cinco, el caminante;
seis, el estudiante;
siete, el peregrino;
ocho, el capuchino; ... (ver texto completo)
y los no tan jòvenes ofrecen al sueño sus desvelos y caminos por recorrer. Elaboran fantasìas para calmar los miedos naturales que aunque no quieran llegan. Y tambièn creèn que la noche es suya, que les pertenece por derecho de usucapiòn vivencial y por el pago de impuestos pasionales acumulados y multas de deseos imcuplidos...