En Navidad aparece por nuestro puesto la Drª Fernández. No es normal que se deje ver el resto del año, no. Ella manda a su chacha interina con las órdenes determinadas de traer esto o aquello; nunca toma apuntes, pero se puede adivinar en su forma reflexiva presente cada vez que demanda algo. En estas fechas es “su ama” (como ella dice) quien toma la responsabilidad de encargar las perdices de siempre. Aprovecha para darme quinientas pesetas de aguinaldo (eso ya no se lleva) y rogarme que le pele ... (ver texto completo)