Hoy, cuando prácticamente han desaparecido las cartas de contenido familiar de nuestros buzones domiciliarios y pocas son las personas que la utilizan para comunicarse con sus familias y allegados, me viene el recuerdo de aquellas misivas que periódicamente recibíamos de abuelos y tíos.
Aquellos entrañables escritos que el cartero puntualmente entregaba, nos traían noticias del estado de salud de quienes las remitían, nos hablaban de cómo les iban los estudios a los hijos, de la enfermedad que ... (ver texto completo)
Aquellos entrañables escritos que el cartero puntualmente entregaba, nos traían noticias del estado de salud de quienes las remitían, nos hablaban de cómo les iban los estudios a los hijos, de la enfermedad que ... (ver texto completo)