A VECES
Son momentos de calma, sin intenciones fijas; esos en los que escribo por escribir, buscando en esas soledades que acompañan. Hoy me ha dado por examinar lo absurdo que parece el pasado, cómputos del tiempo en el que pierden fuerza los impulsos de antaño; los años nos vuelven apacible. Ya no, ya no nos molesta las reacciones que otros exhortan cuando nuestras distracciones al volante ocasionan ciertas molestias; un gesto desairado que nos hacen y, con una mirada sosegada, damos disculpas. ... (ver texto completo)
Son momentos de calma, sin intenciones fijas; esos en los que escribo por escribir, buscando en esas soledades que acompañan. Hoy me ha dado por examinar lo absurdo que parece el pasado, cómputos del tiempo en el que pierden fuerza los impulsos de antaño; los años nos vuelven apacible. Ya no, ya no nos molesta las reacciones que otros exhortan cuando nuestras distracciones al volante ocasionan ciertas molestias; un gesto desairado que nos hacen y, con una mirada sosegada, damos disculpas. ... (ver texto completo)