Este muro está bien conservado, aunque ya ya hayan pasado unos 130 años. Lo anecdótico, lo singular, es que haya abastecido de miel a "La
Casa de la Miró de las Abejas", que estaba situada en la madrileña
calle de Almagro 44. Hoy sedes de los
colegios de ingeniero de
Caminos y Arquitectos. Por ella, hemos tenido de verla y contemplarla como el mejor taxista de todos los tiempos Gabriel Cristóbal. SALUDOS.