No me había fijado en las letras, pero no tenía duda de que era el del
pescado. Es que poquísimos camiones se veían en el
pueblo, salvo el de COTRINA, que creo que era más grande.
Además, en mis tiempos aparcaba siempre ahí...
Puede que también viniese alguno con
sandías y melones, pero me doy cuenta de que eso sería en
verano; en la
foto estamos abrigaditos...
Con el
letrero, ya confirmado.
El vendedor, era muy apreciado; tenía buen carácter, como habéis dicho, no se aprovechaba de la
... (ver texto completo)