Buenos días, corazón. Aprovecharemos el Guadiana. Ya sé que eres respetuoso con los silencios. Ya quisiera yo poder romper las ataduras para que lo exógeno no me afectara, pero no es así, si no todo lo contrario; y últimamente... tela, aquí seguimos igual, y estoy de la rumorologia hasta el gorro.
Cambiando de tercio; estas pachuchino? no se han pasado los dolores? luego intentaré llamarte, mientras te mando un achuchon fuerte, fuerte.
Buenos días, corazona. Observo que sacas tu genio. Bien, me gusta; es una forma de revolución. Quiero captar el motivo de tu cabreo, aunque el concepto posiblemente fuese otro, con un adjetivo bastante más fuerte, por cierto. Decía un célebre periodista que el rumor es la antesala de la noticia. Pero, lo que no decía es si la noticia era o no veraz. Tú, creo, te refieres a cuestiones que tienen que ver más con el mal endémico y ancestral de los seres en sociedad; es decir con temas relacionados con las viperinas lenguas bífidas. Contra eso, es fácil luchar; lo más fácil. El desprecio, suele ser una buena opción, pero lleva cierta carga de rencor. Creo, es lo que yo he practicado con asiduidad- porque de eso sé bastante- que aplicando la virtud moral se consigue. Llevando a cabo el término medio entre el amor y el odio, es decir, la indiferencia, y haciendo lo que te de la real gana, sin que hagas daño a las personas que quieres. Parecido a lo de la tentación. Al final, acaban dándose ignominiosos cabezazos contra la lacerante pared de la indiferencia. ¡Pobres esclavos de sí mismos! Gracias por al achuchón, se me ha atenuado el dolor. Beso. PC
... (ver texto completo)