Que raros somos los humanos, vemos una huerta bien tapiada y candada y si del exterior vemos buenos tomates y lechugas nos entra la tentación de saltar y llevarnos lo que pillemos o incluso lo hacemos, por algo vemos este invento de “La huerta sin puerta”, las gente pasa junto a la huerta y por estar tan fácil robar no le dan importancia a nada y siguen su camino.
“La huerta sin puerta” y en la ciudad, muy fácil, solares que estaban destinados para hacer edificios al no hacerlos por la crisis ahora ... (ver texto completo)
“La huerta sin puerta” y en la ciudad, muy fácil, solares que estaban destinados para hacer edificios al no hacerlos por la crisis ahora ... (ver texto completo)
Hace años, por circuntancias que no hace falta de explicar, en la costa granadina, concretamente en Castell de Ferro (nombre que suena más bien a catalán), nos hacimos amigo de dos nativos, que habían aprovechado un pequeño terreno con la paticularidad que habia un charca, ENTRE EL NUEVO Y VIEJO TRAZADO de una carretera, donde tenían plantada toda clase de hortalizas, que todas las mañanas ibamos a buscar. Dos cosas y que es lo más interesante:
- La gente la RESPETABA, y tampoco estaba cercada. ... (ver texto completo)
- La gente la RESPETABA, y tampoco estaba cercada. ... (ver texto completo)