CAPITULO LXXV. Continuación.
Donde se acaba de averiguar la duda del yelmo de Mambrino y de la albarda, y otras aventuras sucedidas, con toda verdad.
Salía Don Quijote del aposento de la calleja Gabriel y Galán nº 1, lugar de la aldea donde ocupa la gobernadora y sus alguaciles, acompañado de no mucha muchedumbre y tomaban la calle real, camino de la urbe el real de las eras, con el fin de hacer compañía hasta la salida de la villa para despedir a Don Quijote, armado caballero que lo es de la triste ... (ver texto completo)
Donde se acaba de averiguar la duda del yelmo de Mambrino y de la albarda, y otras aventuras sucedidas, con toda verdad.
Salía Don Quijote del aposento de la calleja Gabriel y Galán nº 1, lugar de la aldea donde ocupa la gobernadora y sus alguaciles, acompañado de no mucha muchedumbre y tomaban la calle real, camino de la urbe el real de las eras, con el fin de hacer compañía hasta la salida de la villa para despedir a Don Quijote, armado caballero que lo es de la triste ... (ver texto completo)