“UN
PUEBLO QUE NUNCA SE ACABA”.- 84
Cuando se producía la bondadosa mezcla de olores con petición incluida.
Inconfundiblemente que estamos en
Ferias. Antes… mucho antes del que “El
Palacio” como lugar de
Feria existiera, había que apresurarse desde por la tarde a coger mesa “para los Fuegos”, se decía. Al llegar la
noche, como de la propia magia se tratara, “La
Plaza”, se inundaba de olores y aromas: patatas fritas del “instalache” de “Los Morenos”, olor a limón estrujado del de el “tío Machado”,
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