BIZCOCHO
Una rebanada gordita. Así las cortaba mi madre, cuando esta masa nos coció en el horno. Las acostumbraba acompañar con un chocolate pero, como era tan grande el bizcocho, quedaban raciones para otros días; siempre al arrimo de un buen café, de los de antes. Los de ahora, si son con leche, no tienen nada que los compare con aquel. No es que sea malo, es distinto. Nosotros, a mí también me tocó moler, usábamos las botellas de anís estriadas o un molinillo manual para migar los granos que ... (ver texto completo)
Una rebanada gordita. Así las cortaba mi madre, cuando esta masa nos coció en el horno. Las acostumbraba acompañar con un chocolate pero, como era tan grande el bizcocho, quedaban raciones para otros días; siempre al arrimo de un buen café, de los de antes. Los de ahora, si son con leche, no tienen nada que los compare con aquel. No es que sea malo, es distinto. Nosotros, a mí también me tocó moler, usábamos las botellas de anís estriadas o un molinillo manual para migar los granos que ... (ver texto completo)
Yo también recuerdo como era aquel bollo, su sabor y textura. Me gustaba para desayunar, pero desgraciadamente, desconozco si tenía algún nombre especial. Lo conocíamos siempre por bollo. Por esta época me acuerdo de él, al igual que del bizcochón, boyuelas y hornazos que mis abuelos nos hacían llegar.
Por cierto, no recuerdo si el hornazo se comía en Lagunilla el domingo de pascua o el lunes de agua. Sabido es que hay zonas de la provincia en la que se sale a comerlo al campo durante la tarde del ... (ver texto completo)
Por cierto, no recuerdo si el hornazo se comía en Lagunilla el domingo de pascua o el lunes de agua. Sabido es que hay zonas de la provincia en la que se sale a comerlo al campo durante la tarde del ... (ver texto completo)