Nos llega las vacaciones y parece que nos hace sonar: mar, playa… cuando el mar hace más bien o relativamente poco: lugar de muerte, porque así nos lo enseñaba D. Pedro el maestro, es un ejemplo; ya que nos decía que el río Miño, iba a morir al mar por Tuy, igualmente los ríos Duero y Tajo en Oporto y Lisboa respectivamente; eso sí… lo hacíamos cantando como si no hubiese pena y a viva voz. Sabíamos muy bien que visitar en nuestras vacaciones el mar por aquellos entonces, era “un sueño, un misterio ... (ver texto completo)