VIVIR EN LIBERTAD TIENE SU PRECIO (última parte)
A veces pienso que nadie tiene libertad, que está atrapado en la cruda realidad del servicio interesado por las dádivas que de él obtiene; tenemos la torpeza de ser sobornables.
Generamos un sinfín de buenas intenciones cuando la arrogancia juvenil nos lo permite, nuestras mentes nobles y sanas juzgan sin temor ante la injusticia cuando nada, excepto uno mismo, se expone a la incipiente respuesta de ese efecto que devuelve su temerario enfrentamiento ... (ver texto completo)
A veces pienso que nadie tiene libertad, que está atrapado en la cruda realidad del servicio interesado por las dádivas que de él obtiene; tenemos la torpeza de ser sobornables.
Generamos un sinfín de buenas intenciones cuando la arrogancia juvenil nos lo permite, nuestras mentes nobles y sanas juzgan sin temor ante la injusticia cuando nada, excepto uno mismo, se expone a la incipiente respuesta de ese efecto que devuelve su temerario enfrentamiento ... (ver texto completo)