Tradicionalmente, en el mundo católico, las bodas se celebraban en las iglesias y el sacerdote, entre otras funciones, te dejaba inscrito en el registro civil de tu pueblo. Con el advenimiento de la democracia en nuestro país, se abrió paso el matrimonio civil que se celebra en juzgdos y ayuntamiento. En todos los casos, el servicio era gratuito -salvo lo que uno quisiera pagar al cura, o pequeñas cantidades que te exigían en la iglesia o en el ayuntamiento- En el futuro, con el proyecto de ley que ... (ver texto completo)