PERROS DE COMPAÑÍA
¡Ay esos perros! Aquellos de dos patas. Los que no mueven el rabo pero muerden en lo sagrado destrozando confianzas y amistad.
Yo siempre he pensado que hay humanos conscientes e inconscientes, personas que saben cuando traicionan y hacen mal como esas otras ingenuas; almas cándidas que se conducen por instintos súbitos e irreflexivos sin reparar en las consecuencias que conlleva ese acto. Carecen de la empatía necesaria y. ello mismo, les hace sufrir tanto o más que al ... (ver texto completo)
¡Ay esos perros! Aquellos de dos patas. Los que no mueven el rabo pero muerden en lo sagrado destrozando confianzas y amistad.
Yo siempre he pensado que hay humanos conscientes e inconscientes, personas que saben cuando traicionan y hacen mal como esas otras ingenuas; almas cándidas que se conducen por instintos súbitos e irreflexivos sin reparar en las consecuencias que conlleva ese acto. Carecen de la empatía necesaria y. ello mismo, les hace sufrir tanto o más que al ... (ver texto completo)