MI ABUELA MARÍA
Se mostraba siempre seria y reflexiva pero desenfadada. En la hacienda de mi tío Feliciano, allá donde el embalse de Gabriel y Galán; la sorprendí despachando helados a los clientes con una profesionalidad insospechada para la longeva edad que tenía. Nosotros, en aquel entonces, estábamos de huéspedes un par de días. Era el verano de nuestras vacaciones. Yo ayudaba a mi primo Daniel en la carnicería y, algunos ratos, en la barra del bar que se extendía hasta el rincón donde la ... (ver texto completo)
Se mostraba siempre seria y reflexiva pero desenfadada. En la hacienda de mi tío Feliciano, allá donde el embalse de Gabriel y Galán; la sorprendí despachando helados a los clientes con una profesionalidad insospechada para la longeva edad que tenía. Nosotros, en aquel entonces, estábamos de huéspedes un par de días. Era el verano de nuestras vacaciones. Yo ayudaba a mi primo Daniel en la carnicería y, algunos ratos, en la barra del bar que se extendía hasta el rincón donde la ... (ver texto completo)