RECOPILACIÓN DE LEYENDAS-3
¡Socorro!... ¡A mí!... ¡Favor!... ¡Socorro!... -gritó doña Margarita, hasta quedar desvanecida en los brazos de Alvar.
Estos gritos fueron apagados por el ruido estruendoso del combate que comenzaba a entablarse en las murallas, las voces de alarma de los centinelas y los ayes de los moribundos.
Preocupado Alvar con sus amores, tenía descuidada la vigilancia de las defensas a él encomendadas. Todos los asaltos se habían dirigido hasta entonces hacia la parte sur, ... (ver texto completo)
¡Socorro!... ¡A mí!... ¡Favor!... ¡Socorro!... -gritó doña Margarita, hasta quedar desvanecida en los brazos de Alvar.
Estos gritos fueron apagados por el ruido estruendoso del combate que comenzaba a entablarse en las murallas, las voces de alarma de los centinelas y los ayes de los moribundos.
Preocupado Alvar con sus amores, tenía descuidada la vigilancia de las defensas a él encomendadas. Todos los asaltos se habían dirigido hasta entonces hacia la parte sur, ... (ver texto completo)