2
Mocita, tú, la de la canasta cargada con un manojo de rojas rosas frescas, tú, linda mozuela que antes que yeso moldeado fuiste carne, amor, pasión, lujuria; tú, que abrazaste a estos animalitos de tu misma especie pero de sexo complementario, dime, ¡oh belleza sin par!, sino es mejor tu “modus haciendi “ que, verbigracia, el onanismo solitario. Pero claro, hay cosas y casos porque, a falta de
pan, supongo que buenas son las tortas ya que, a fin de cuentas, se sale del paso aunque no sea lo mismo.
... (ver texto completo)