Érase una vez, que nosotros cuando pequeñajos estábamos contando los días para que llegara S. Miguel, porque este día se daba el permiso para salir a “rebusco”.
Toda una panda de gente menuda y algunas no tanto nos desplazábamos a la sierra, los melonares del sevellar (quien te ha visto y quien te ve) para buscar meloncitos que el labrador quedara atrás por lo pequeño o por su mala vista para la venta pero que a nosotros nos venia de mara villa. Los huertos del Egido también eran recorrido para ... (ver texto completo)
Toda una panda de gente menuda y algunas no tanto nos desplazábamos a la sierra, los melonares del sevellar (quien te ha visto y quien te ve) para buscar meloncitos que el labrador quedara atrás por lo pequeño o por su mala vista para la venta pero que a nosotros nos venia de mara villa. Los huertos del Egido también eran recorrido para ... (ver texto completo)