De tertulia II
Un poco en suspense por los recuerdos venidos a su cabeza, Dionisio sigue hablando y se va acordando de que no tenía horas para ir a pescar. Lo mismo él que todos sus compañeros, lo mismo le daba el día que la noche, “había que comer”, me responde a mi pregunta con voz temblorosa entre dientes y bajito, que por las noches es conveniente de que la luna estuviera en un ciclo que no se viese mucho, ósea en cuartos menguantes para que el pescado no le pudiesen ver. Pero por otra parte ... (ver texto completo)
Un poco en suspense por los recuerdos venidos a su cabeza, Dionisio sigue hablando y se va acordando de que no tenía horas para ir a pescar. Lo mismo él que todos sus compañeros, lo mismo le daba el día que la noche, “había que comer”, me responde a mi pregunta con voz temblorosa entre dientes y bajito, que por las noches es conveniente de que la luna estuviera en un ciclo que no se viese mucho, ósea en cuartos menguantes para que el pescado no le pudiesen ver. Pero por otra parte ... (ver texto completo)
Cómo sonsacas a los pescaores sus odiseas...
Mi padre iba a los castrejones a pescar, nos llevaba en un burro, me encantaba ir con él.
Y en qué quedamos, en que Navarro había pescado con trasmallo o no había pescado con trasmallo...
Bueno, que no sé cuál es la frase que me tengo que creer. Lo que sí me creo, porque eso lo he comprobado y comprado es que las roscas que hace su mujer, están buenísimas. ¡Me comía una ahora mismo!
Mi padre iba a los castrejones a pescar, nos llevaba en un burro, me encantaba ir con él.
Y en qué quedamos, en que Navarro había pescado con trasmallo o no había pescado con trasmallo...
Bueno, que no sé cuál es la frase que me tengo que creer. Lo que sí me creo, porque eso lo he comprobado y comprado es que las roscas que hace su mujer, están buenísimas. ¡Me comía una ahora mismo!