Saber dónde le aprieta el zapato: Este es uno de los dichos más populares de nuestra lengua y su origen se remonta a la época de los romanos. Según cuenta Plutarco en su obra "Vidas paralelas", Paulo Emilio, un patricio romano que gozaba de respeto entre sus pares debido a su sentido de la Justicia, dispuso separarse aparentemente, sin ninguna razón de Pipiria (hija de Papirio Masón), su joven, bella y virtuosa esposa, madre de sus dos hijos. Cuando sus amigos, escandalizados por la actitud del patricio, ... (ver texto completo)