Al salir del
colegio del Malecón, comíamos lechugas del
huerto dónde está ahora el nudo de acceso, comíamos bocadillos en El Sóto, teníamos nuestros primeros encuentros con el amor en los bancos y
camino de
La Arboleja entre los limoneros, patinábamos en el lateral del Colegio con patines de ruedas de acero, ibámos al cineforun a ver películas, el mes de mayo, la escursión a La Fuensanta,los ejercicios espirituales en Los Jerónimos una maravilla de vida y no la cutrez de ahora.