Contaban los mas viejos de
Guadalupe que conocieron aquella época, que el obispo de
Murcia cambió urgentemente de destino al cura ese del
pueblo en el mismo año 1908. Si no lo llega a hacer, habría salido del pueblo a pescozones por la vecindad. Algunos habrían mandado al polo Sur al cínico cura de
La ñora, y al obispo también, por no restituir a Guadalupe lo suyo.