Transformar una
casa abandonada y muerta en un espacio vivo y liberado, detener el paso feroz del hormigon, que derriba
pueblos y entierra nuestra
historia a golpe de talonario, disfrazado de estupendos planes urbanisticos, mas especulacion para beneficios de bancos, constructoras e inmobiliarias.
Tomar y hacer, aqui y ahora, en lugar de siempre callar y esperar.Creando nuestra propia cultura e identidad, lejos del
arte mercancia, potenciar la autoorganizacion en los
barrios, que aporta vida al
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