Que lástima que aún sigan instalados en Ocaña un buen número de bárbaros. Arrasan con todo. Con nuestros monumentos, con nuestros edificios tanto públicos como privados. Destruyen por doquier y por donde pasan, lo hacen como si del propio caballo de Atila se tratase. Mobiliario urbanos, parques, enseres, belenes, exposiciones, árboles, plantas, juegos infantiles. Destruyen todo...
Mientras, echaremos la culpa al Ayuntamiento, a la Diputación y hasta la mismísima Comunidad de Castilla-La Mancha. ... (ver texto completo)
Mientras, echaremos la culpa al Ayuntamiento, a la Diputación y hasta la mismísima Comunidad de Castilla-La Mancha. ... (ver texto completo)