No por lógico resulta menos lamentable el rechazo de los separatistas a una legislación que, como la ley de partidos, ilegalizó el entramado político de una organización terrorista con la que comparten objetivos, o que el presidente decidiera saltársela a la torera con sus entrevistas con los ilegalizados batasunos y haya acabado como imputado como "colaborador necesario" del delito de desobediencia. Tampoco que los nacionalistas se hayan manifestado bajo un lema como el de "En defensa de nuestras instituciones", que excluye al presidente del sometimiento al imperio de la ley o al Tribunal Superior de Justicia Vasco de las instituciones.de.C.V. En LD. ... (ver texto completo)