Que lástima de
edificio que están construyendo en la
calle Riazas, allá por el número doce. Es un nuevo pegote en la
arquitectura del casco urbano. Y es que algunos se deben de creer que la modernidad es dañar la estética y llamar la atención, y que no tiene nada que ver con el buen gusto. Por lo menos se podría exigir al constructor que fuera un poco acorde con el resto de los
edificios tradicionales para no desentonar.