El primer conde de canillas no se enterró, en la
iglesia de
san juan bautista de canillas sino en
madrid. El nombre de canillas no tiene nada que ver con los grifos de las cubas de vino. Es una desgracia la especulación y edificación masiva en torno a la
plaza de la constitución, hoy de patricio aguado, que fue concejal del antiguo
ayuntamiento, y alcalde accidental. Hasta pronto.