En las plazas de los pueblos los bancos ya están ocupados a las siete de la mañana. La cita es un poco más tarde que en Madrid. Quizá porque ya están más cerca del lugar de la obra. Sin embargo, muchos de los que aguardan en los pueblos en crecimiento de la Comunidad vienen desde lejos y se han tenido que levantar a las cinco de la mañana. La escena se repite en casi todos los municipios en expansión e, incluso, en la propia obra. Los más desesperados se acercan a donde están trabajando y esperan ... (ver texto completo)