Hallábase Franco un día en una
playa lejana
Mientras las olas tranquilas muerte en la arena buscaban.
Él, meditaba proyectos de incalculable importancia,
Tendía de vez en cuando, los ojos hacia su Patria
Y una vez se le nublaron y le nacieron dos lágrimas
Al pensar en tantos hijos de su idolatrada
España
Que eran inocentes víctimas de una educación malvada.
"Pobres niños"- pensó Franco-"niños hoy hombres mañana,
"¡ qué españoles han de ser si les mancillan el alma
Con doctrinas pestilentes
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