Las secretarias de una gran empresa dejan al encargado de las fotocopias, un tal Pepe:
Por favor, Pepe, házmelo lo más deprisa posible, pues también está esperando el jefe.
Pepe, házmelo como la otra vez, anda.
Hazme cuatro rapidito, pero bien, como tú sabes.
Pepe, por las dos partes, y fíjate bien, que por detrás tiene que entrar todo.
Anda Pepe, primero a mí, que lo mío es más urgente.
Sácamela que se vea lo mejor posible.
Pepe, despacito pero que salga bien.
Y la más reciente de todas, estando la fotocopiadora ocupada haciendo bastantes fotocopias, una, apurada, va y le dice:
Ay Pepe, con la prisa que me corre, ¿no me la puedes meter y me lo haces en un momentito? Anda hombre, por favor, métemela en medio sin que nadie se entere.
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