Son las cuatro de la madrugada, y mirando por la ventana, por ver si llegan los esbirros a jo., y como el el otro me dice que me queda poco, que mi hora se va acercando, pues nada que no concilio el sueño, en cualquier rincón veo un sombrajo con su guadaña respectiva.
Si pasamos de esta noche, mañana me pongo en manos de un notario y acelero los tramites del testamento, no vaya a ser que encima tenga que alimentar cuervos involuntariamente.
Bueno, no todo han de ser desgracias, según miraba ... (ver texto completo)
Si pasamos de esta noche, mañana me pongo en manos de un notario y acelero los tramites del testamento, no vaya a ser que encima tenga que alimentar cuervos involuntariamente.
Bueno, no todo han de ser desgracias, según miraba ... (ver texto completo)