Si no existiera Ibarra, habría que inventarlo. Se ha ido a ver al Fiscal General del Estado para pedirle que investigue y actúe contra Pedro J. Ramírez. Por supuesto, eso y nada es lo mismo. ¿Por qué no presenta el señor Ibarra una querella, si cree que el periódico El Mundo ha mancillado, mentirosamente, su honor? Pero lo gracioso son las declaraciones con que ha acompañado el teatrillo, en las que no sólo no explica nada, sino que encima viene a confirmar lo que todos sospechábamos. Vayamos por partes.
Dice el señor Ibarra que él no dejó ningún despacho de la Junta de Extremadura en Mérida al señor Vera. ¿Y quién ha dicho que le hubiera dejado a Vera un despacho de la Junta de Extremadura en Mérida? La pregunta que el señor Ibarra no responde es: ¿le dejó algún lugar de cualquier tipo al señor Vera? Tanto Ibarra, como Vera, como Rubalcaba, como José Blanco, como Margarita Robles, han revelado la existencia de al menos una conversación a tres bandas entre Ibarra, Vera y Rubalcaba: Ibarra llamó a Rubalcaba a decirle que Vera tenía información importante y que quería hablar con él. Si el señor Vera estaba tranquilamente en su casa de Madrid, ¿qué necesidad tenía de llamar al señor Ibarra en Extremadura para que éste llamara al señor Rubalcaba en Madrid? ¿No hubiera sido mucho más sencillo que Vera llamara directamente a Rubalcaba? ¿Qué pintaba Ibarra en la cadena de información? Eso es lo que Ibarra no explica.
Pero más importante que lo que el señor Ibarra no responde es lo que el señor Ibarra revela. Dice ahora que también llamó a Aznar para decirle que Vera tenía información importante que indicaba que no había sido ETA, pero que Aznar no se quiso poner al teléfono. En otras palabras: Ibarra dice que el señor Vera tenía información que el señor Ibarra supone que Aznar no tenía.
La pregunta entonces es: ¿y qué funcionarios públicos le pasaron al señor Vera (que no era en ese momento funcionario público) una información que, sin embargo, no transmitieron al Gobierno legítimo de la Nación? ¿A qué funcionarios públicos está acusando indirectamente el señor Ibarra de cometer un delito de revelación de secretos en relación con la investigación del 11-M? Ya intuíamos que el Partido Socialista manejó información entre el 11 y el 14 de marzo que el Gobierno del PP no manejaba, pero resulta reconfortante oir al señor Ibarra reconocerlo.
De todos modos, esa cuestión, en realidad, ha quedado ya superada por las circunstancias. Lo que nos interesa a estas alturas no es saber qué información recabó el Partido Socialista durante aquellos días, sino qué información fabricó, pruebas falsas incluidas. Lo cual es bien distinto. Y bastante más grave que la mera revelación de secretos.
P.de.: Esta tarde se presenta en Bilbao la plataforma España y Libertad, en un acto en el que intervendrán, entre otros oradores, Antonio Basagoiti e Irene Villa. El acto tendrá lugar a las 19:30 en el Hotel Ercilla.
El Des-fical des-general está ahora en favorecer a los terroristas, y no tiene tiempo de hacer otras cosas, no sea que se le cabree el "Zapatiestas", saluditos, zl.
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