MADRID: “Yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid”. Ya lo...

“Yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid”. Ya lo cantó Joaquín Sabina, madrileño de adopción: si hay un lugar en la capital de España que simbolice mejor el eterno espíritu de bienvenida de esta ciudad, es la Estación de Atocha. Corazón de hierro de Madrid, primera estación de tren que tuvo la ciudad en 1851, todas las líneas ferroviarias de España se desarrollaron en torno a esta infraestructura, destino de todos los trayectos. Su enorme nave central, inmejorable ejemplo de la arquitectura del hierro de finales del siglo XIX, se ha convertido en un icono de la capital.