MADRID: Para el FASCISTAS QUE CUENTA LOS MUERTOS SUYOS . ...

Para el FASCISTAS QUE CUENTA LOS MUERTOS SUYOS .

En este bando hubo mas y duraderos ( 50 años asesinando )*
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LOS TUYOS SE REPOSAN EN UN CAMPO SANTO - LOS NUESTROS EN LAS CUNETAS ;*.
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El Glorioso Alzamiento sólo fue un golpe militar más un plan de exterminio llevado a rajatabla sin pausa ni piedad. Tal plan es independiente de los avatares iniciales del golpe, de la marcha de la guerra, de la represión republicana o de la situación internacional. Nada influyó en el genocidio franquista excepto la acerada decisión de los militares rebeldes y sus cómplices en llevarlo a cabo. La transición es la última derrota de la República, dónde se pactó el olvido y la impunidad de quienes tenían las manos manchadas de sangre a cambio de una monarquía parlamentaria. El revisionismo histórico tardofranquista es sólo un plan mediático y propagandístico para ocultar el genocidio franquista, nacido impetuosamente ante el temor del franquismo sociológico de que la verdad pura y dura pudiera extenderse entre la población. Durante décadas, las operaciones de intoxicación y propaganda se fueron adaptando a las necesidades propagandísticas del régimen, desde el "Causa General" hasta los estudios del General Salas Larrazabal, principal protagonista de la ocultación pseudohistórica de las realidades militares y represivas de la Guerra Civil. En la actualidad, las operaciones de intoxicación corren a cargo de ex-terroristas y malos historiadores sin escrúpulos, dado que los próceres de la ocultación desde sus egregios puestos no quieren dar la cara.
Todas estas palabras que suenan terribles, son desgraciadamente verdad, enorme verdad aprisionada en el humo de la actual intoxicación editorial. Pero así siempre fue en España desde la derrota. La verdad suena tan terrible en nuestros oídos que nadie quiere oírla. Todos quieren suavizar el trago. Es comprensible, nuestras clases dirigentes, de derechas o de izquierdas descienden mayoritariamente de los vencedores, esa y no otra es la explicación de la ocultación de la memoria republicana. Sí, desgraciadamente, nuestra democracia es heredera del franquismo. La estructura social, civil, militar y eclesiástica sigue siendo prácticamente la misma que la de 1975. Airados derechistas braman en la actualidad sus Apocalipsis, autoridades eclesiásticas cargadas de poder y riquezas llaman a la desobediencia civil por cuestiones éticas, y temerosos socialdemócratas nos gobiernan llenándonos la televisión de procesiones y de Papas para aplacarlos.
Es triste, sí. Seguimos teniendo miedo a la derecha. Recuérdese las no ha mucho confeccionadas listas de fusilables para si triunfaba el golpe del 23F, en todas las provincias y que fueron publicadas por Interviú en su día. ¡En 1981! Si hubieran triunfado, y falto poco, tenían pensado repetir el genocidio. A los políticos se les olvidan estos detalles históricos.
Insistimos. El franquismo sólo es un golpe militar más un plan de exterminio como forma de alcanzar el poder perdido en las urnas, en 1936 y siempre. Tanto es así este plan de exterminio que se extendió durante todo el franquismo, y que si pareció acabarse a partir de los cincuenta, no es porque el franquismo se ablandara, es que ya no había nadie relevante a quien matar, pues cuando lo tuvieron, maquis, Grimau, etc..., no dudaron. Y otra más, ¿alguien cree que los exiliados se hubieran salvado de no haber huido? No, los hubieran masacrado igualmente. Hubieran fusilado a Azaña si lo capturan (que a punto estuvo el embajador franquista en Francia, Lequerica, de conseguirlo), a Largo Caballero, a Negrín, como lo hicieron con Companys, etc..., etc... Y no nos vengan con el cuento de que los rojos también mataron, en estas páginas hablamos con fundamento de ello, pero en este editorial estamos hablando de la represión franquista. Quienes apoyaron políticamente o defienden en cualquier modo, o no condenan este régimen que sembró España de sangre, nos están enseñando su verdadero carné de identidad, franquismo puro y duro en periodo de hibernación, algunos de cuyos estornudos ya sufrimos el 23F. Esta larva durmiente del sangriento dragón cumple un extraordinario papel en la política actual, ni más ni menos que continua amedrentándonos de la misma manera que lo hizo el franquismo. Con el terror más pavoroso primero, con el miedo más paralizador después, y con sus apocalípticas amenazas en la actualidad, los descendientes del franquismo, disfrazados de lo que sea, siguen cumpliendo esta función. De esta manera, jamás se sabrá toda la verdad sobre el genocidio franquista mientras no rompamos el espinazo de la bestia que protege sus archivos y arrojemos sus restos al mar. Pero cómo todos sabemos, eso es casi imposible, las derrotas en las guerras civiles suelen ser para toda la eternidad cuando se eliminan todas las posibilidades de renacer, y eso fue lo que hizo la represión franquista, mato, robó, torturó, exilió, desmoralizó y trituró toda presencia republicana.
Por lo demás, no esperamos nada. Somos muy pesimistas sobre el futuro de la memoria republicana en España y no hay ni un sólo dato que indique verdaderas intenciones de sacar a la luz el genocidio franquista por parte de ninguna institución, universidad o fundación. ¿Y cómo lo van a hacer nuestros actuales gobernantes socialistas, si desde que tomaron las riendas del estado no han hecho más que bailar al son que les toca la oposición? ¿Y cómo lo van a hacer las instituciones o fundaciones cuando Gustavo Bueno se permite afirmar con desparpajo, que la actual Democracia no irá a ningún sitio porque no puede fusilar a Ibarreche. Y el país permite ese lenguaje en un intelectual. ¡A fusilar a la gente!, ¡como el 18 de julio!
¿Cuál es, por tanto, la tarea que como republicanos debemos abordar? Parece clara, poner en cifras lo que siempre supimos. Encontrar nuestros desaparecidos, estudiar la represión por provincias, apoyar y divulgar los estudios de los historiadores a este tema dedicados y sus proyectos, como es el caso del proyecto "Todos los nombres". Y dar publicidad a los estudios por cualquier medio.
Un saludo, amigos.