Al cobijo de la sombra
De la quietud y la calma
Si mi boca no te nombra
Es mi corazon quien te llama.
Largas tardes de verano
Atardeceres rojos y mansos
Entrelazando tus manos
Por tus ojos suspirando.
En tus palabras de miel
Había encerrada una trampa
En mis labios de mujer
Me tendiste una emboscada.
De la quietud y la calma
Si mi boca no te nombra
Es mi corazon quien te llama.
Largas tardes de verano
Atardeceres rojos y mansos
Entrelazando tus manos
Por tus ojos suspirando.
En tus palabras de miel
Había encerrada una trampa
En mis labios de mujer
Me tendiste una emboscada.