Como te supongo en tu choza/
Sin vino, sin una triste compañía/
Que aliente tu alma y tu poesía/
En espera de mi jerigonza, /
He de decirte, mi querido Tom, /
Que el compás que tú me marcas/
No me vibra ni me embarcas/
A unos alegres pasos de
salón./
Sin embargo, insigne vate, /
Prueba con versos de más sustancia/
Pues la mezcla de tintorro y chocolate/
Convierte tu, quizás, genial prestancia/
En un, seguro, aburrido debate./
Y poco más, ave fénix de la pluma, /
Disculpa mi osado atrevimiento/
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