Felicidades por ese pedazo de sinverguenza y por todo un pueblo apoyando a semejante elemento.Si de veras tenía miedo de que el perro mordiera a sus nietos, lo que tenía que hacer es llevarlo a una perrera, no molerlo a palizas.
Incomprensible semejante actitud en los vecinos, solo siento verguenza ajena. Pobre perro, de solo recordar la imagen, se me eriza el pelo de los brazos...
Incomprensible semejante actitud en los vecinos, solo siento verguenza ajena. Pobre perro, de solo recordar la imagen, se me eriza el pelo de los brazos...