Observaciones a una ley antidemocrática
1.- Quienes luchan por la libertad bajo una dictadura y sufren por ello no necesitan reparación moral. La tienen automáticamente.
2.- Cosa distinta es que bajo la reparación "moral" se escondan otras pretensiones. Económicas, por ejemplo. O políticas, contra algún partido democrático.
2.- El franquismo fue una dictadura, pero es falso decir que sus víctimas lo fueron por luchar por la democracia. El franquismo no derrotó a la democracia, derrotó a la revolución, derrotó al estalinismo.
3.- Quienes destruyeron la democracia fueron las izquierdas del Frente Popular, y con ello causaron la guerra civil.
4.- Revisar los procesos del franquismo es inviable jurídicamente, pero podría ser muy conveniente historiográfica y políticamente: recuperaría la memoria de los crímenes, realmente extraordinarios, cometidos por el Frente Popular contra las derechas y los cometidos entre las propias izquierdas, unos partidos contra otros. La memoria, también, de la conducta de sus jefes.
5.- El argumento de que los juicios del franquismo no tenían garantías suficientes es solo un pretexto para disimular el intento político de reivindicar a los culpables de esos crímenes mezclándolos con los inocentes, todos ellos en calidad de "víctimas".
6.- Ese argumento obligaría a revisar todos los procesos de los tribunales populares y otros asimilados, así como todos los anteriores en la historia que no se adecuen a las exigencias actuales de garantías judiciales. Una buena tarea para los historiadores, pero ridícula desde el punto de vista jurídico
7.- Quienes proponen la ley de la memoria histórica se sienten herederos del Frente Popular, y lo son. Herederos de quienes destruyeron la democracia, la amenazan gravemente de nuevo. Ley contra la verdad, contra la democracia y contra la reconciliación.
Pio, ., .Pio, .
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