Un engaño deliberado
Como han mostrado diversas cronologías y relatos sobre aquellas jornadas, y como esperemos ponga en claro una comisión parlamentaria de investigación, la actuación del Gabinete Aznar respondió a otros propósitos.
Los ciudadanos fuímos víctimas de un engaño deliberado, destinatarios de una estrategia de desinformación urdida desde altas instancias gubernamentales y aplicada en varios niveles a escala nacional e internacional.
Para entender el comportamiento de Aznar y del Gobierno en el caso de la información sobre los atentados del 11 de marzo hay que tener presentes tres malas mañas -la opacidad, la manipulación de la información y el ventajismo-, que como persistentes señas de identidad han acompañado al Partido Popular desde su llegada al gobierno central en 1996. Y aún después, como un signo de su mal estilo, tras perder las elecciones generales.
PIO...PIO... ... (ver texto completo)
Como han mostrado diversas cronologías y relatos sobre aquellas jornadas, y como esperemos ponga en claro una comisión parlamentaria de investigación, la actuación del Gabinete Aznar respondió a otros propósitos.
Los ciudadanos fuímos víctimas de un engaño deliberado, destinatarios de una estrategia de desinformación urdida desde altas instancias gubernamentales y aplicada en varios niveles a escala nacional e internacional.
Para entender el comportamiento de Aznar y del Gobierno en el caso de la información sobre los atentados del 11 de marzo hay que tener presentes tres malas mañas -la opacidad, la manipulación de la información y el ventajismo-, que como persistentes señas de identidad han acompañado al Partido Popular desde su llegada al gobierno central en 1996. Y aún después, como un signo de su mal estilo, tras perder las elecciones generales.
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