Estridentes rugidos de MLUSA.
Ruidos atroces y sonoros insultos, como aquel cuento inventado hace tiempo y que habla de un empedernido cabezota, y que soportando insultos e impertinencias, le arrojó a un caudaloso rio, tras llamarle repetidamente piejoso.
Metros mas abajo asomaron unas manos, cuyos dedos pulgares, señalaban en un gesto, en chocar de uñas;lo que ya no podía pronunciar por su boca.
Ruidos atroces y sonoros insultos, como aquel cuento inventado hace tiempo y que habla de un empedernido cabezota, y que soportando insultos e impertinencias, le arrojó a un caudaloso rio, tras llamarle repetidamente piejoso.
Metros mas abajo asomaron unas manos, cuyos dedos pulgares, señalaban en un gesto, en chocar de uñas;lo que ya no podía pronunciar por su boca.