A dia de hoy creo que cualquiera que viera ayer la belleza de la nueva iluminación de la plaza, entenderá por fin el por qué de no permitir jugar al futbol en dicho lugar, ahora que podemos presumir aún más de plaza no creo que sea cuestión de estar malogrando un bien del pueblo. Como en todo, en esto del balon hay dos bandos, las mamás de niños pequeños que ahora sueltan a los niños sin temor a balonazos, los abuelos que cruzan la plaza de manera tranquila, las amas de casa que siempre estaban ... (ver texto completo)