Foto para recuerdos: ¿ya no hay barcas? No se aprecian en esta foto.! Benditos catorce años, con que poco no conformábamos! Supongo que esos tenía yo, cuando me sentaba en los incómodos bancos, donde me sentaba a leer algún domingo tebeos prestados por mis primos. Benditos, por los recuerdos y la inocencia: consecuencia de la edad... Pero allí fui creciendo y naturalmente, allí comencé a fijarme en las pantorrillas de las chicas, que frecuentaban aquellos paseos... Y mientras hacía acá y allá algún ... (ver texto completo)