El atentado de Madrid demuestra dos cosas. Una, que ETA sigue su propio juego y que, dentro de él, la “paz” le importa un rábano. Dos, que el Gobierno ha cometido un error gravísimo al comprometer a la nación en un proceso de diálogo con ETA sin garantías de entrega de las armas ni de cese de la violencia. Hace muy pocos días, diferentes instancias del socialismo vasco hablaban abiertamente de Batasuna/ETA como interlocutor político, mientras el presidente del Gobierno maquillaba los crímenes bajo ... (ver texto completo)