Evidentemente no voy a caer en el simplicismo del juego/trampa de los insultos y las descalificaciones, prefiero las argumentaciones bien cimentadas, porque actúan como arietes demoledores frente a la insulsa gracia del ya manido “zapatiestras“, el “desgobierno“ o las infamias de “traidor“. Evidentemente a ZP le votamos una mayoría de españoles, aunque en mi caso no fue como fiel militante de su opción política, sino como alternativa necesaria y un castigo contra un gobierno totalitarista embarcado ... (ver texto completo)