Desde hace muchos años se viene predicando, o pronosticando, la vuelta o regreso de Jesucristo a este mundo, el nuestro, al que, supuestamente, vino a librar del pecado y de la maldad. Pues bien, ni que decir tiene que lo que ha ocurrido desde su muerte (sí, muerte)hasta nuestros días ha sido que ese pecado y esa maldad se han propagado aún más, empezando, como no, por sus seguidores. No hay más que comprobar como desde que el imperio romano asumió el cristianismo como religión oficial y, posteriormente, ... (ver texto completo)