Del estado de destrucción de la vieja
Panera Real, nos da una idea su representación en el plano del Instituto Geográfico y Estadístico (1875-1890), con la letra P, utilizada para identificar los
corrales. El terreno fue adquirido por un particular que a su vez lo donó al párroco de la Villa para la construcción de una nueva
iglesia, la actual
Parroquia de
San Miguel, terminada en 1882.