Me gusto mucho cuando fui el año pasado en realida es bellisimo,
Conoci el de mostoles me encanto tambien
Estuve en esa Estación me encanto mucho, en realidad es hermosa.
Me gusta esa foto.
Que bello
Espada jinetera características del periodo nazarí, adornada con gran lujo reservada a las clases altas; eran espadas de una rica decoración en sus empuñaduras y del arriaz (parte de la espada en la empuñadura que protege la mano) curvado hacia la hoja. Su fabricación perduró hasta la conquista cristiana en 1492.
Precioso el cieli
Lucerna en forma de pavo real, hecha en bronce de los siglos IV o V d. C. Se enmarca dentro de la tradición romana de lucernas metálicas en forma de diferentes animales, incluyendo aves, que tendrán una gran difusión en las primeras producciones cristianas, vinculadas ya a usos litúrgicos.
La Constitución es una puerta abierta con expectativas de permanencia y futuro, lógicamente con las modificaciones y adaptaciones que la sociedad demande.
Bueno, resuelto el misterio. Este busto es del pintor valenciano Antonio Muñoz Degrain. Se le considera uno de los padres del luninismo valenciano, aunque no ajeno a los precptos románticos y simbolistas. Fue pintor de paisajes y obras de temática histórica, inspirada en pasajes literarios y asuntos orientalistas.
Su trabajo para la Biblioteca Nacional de una serie sobre el Quijote y otras colaboraciones, le hicieron merecedor de este busto en los jardines de la Biblioteca Nacional.
Precioso Altar lleno de simbologia. Enhorabuena a su Parroquia.
Gracias Francisco,
saludos,
Félix
- Ciertamente así lo es. Gracias amigos por vuestro vuestro hacer, al concedernos el poder disfrutar de vuestras fotos.
Un saludo felix. Desde Valencia. Antonio Bandín.
Muchas gracias por tus palabras que animan a seguir,
un saludo Antonio.
Hermoso altar, merecido retablo a San Pedro
- Ciertamente así lo es. Gracias amigos por vuestro vuestro hacer, al concedernos el poder disfrutar de vuestras fotos.
Un saludo felix. Desde Valencia. Antonio Bandín.
Tengo una espina muy profunda que este edificio se haya cedido como sede del ayuntamiento de Madrid y no haberlo dejado como museo de las de comunicaciones que es a lo que estaba destinado, cada vez que paso por la puerta siento una nostalgia profunda, y a la vez un gran cabreo