Hay quien confunde el respeto con el miedo, los buenos modales con el servilismo y el decir siempre sí señor y humillarse ante el poderoso. Menos mal que aquellos tiempos ya pasaron a la historia y ojalá que no vuelvan nunca más. Fueron tiempos negros de hambre y de miseria, de analfabetismo y de ignorancia, de abusos y de sumisión.